Con las competencias ciudadanas, los
estudiantes de están en capacidad de pensar más por sí mismos,
decidir lo mejor para resolver sus dilemas, encontrar la forma justa de
conciliar sus deseos y propósitos al lado de los que tienen los demás.
Desarrollan habilidades que les permiten examinarse a sí mismos; reconocer sus
reacciones y sus actos; entender por qué es justo actuar de una manera y no de
otra; expresar sus opiniones con firmeza y respeto; construir en el debate;
cumplir sus acuerdos, proponer, entender y respetar las normas
Hablamos de
estudiantes que aprenden a ser ciudadanos, a manejar mejor las situaciones que
se nos presentan en nuestras relaciones con los demás y, especialmente, a
superar sin violencia situaciones de conflicto. Niños, niñas y muchachos que
aprenden a construir en el debate y a ganar confianza; que encuentran acuerdos
de beneficio mutuo convertidos en oportunidades para el crecimiento, sin
vulnerar las necesidades de las otras personas.
Con estas habilidades,
los jóvenes estarán más capacitados para transformar la vida de los colegios,
de sus padres y familia; para transformar y construir una nueva sociedad
pacífica, democrática y respetuosa de las diferencias, tanto en su entorno cercano,
como en el entorno internacional.



